A Quiet Place: miedo en silencio

Emily Blunt in A QUIET PLACE, from Paramount Pictures. © 2018 PARAMOUNT PICTURES. ALL RIGHTS RESERVED.

A Quiet Place es una demostración de la habilidad que tiene el terror actual para crear una mirada firme y directa sobre el origen de la incertidumbre

Durante la última década, el terror ha basado su efectividad en pequeños trucos de efectos sonoros, herederos directos de la producción del género de la década de los años setenta. Desde The Conjuring (2013), filme en el que James Wan creó una atmósfera malsana e inquietante a través de estruendos y cuidadosas pausas de banda sonora hasta el experimento visual y argumental de Fede Álvarez en Don’t Breathe (2016), en la que el silencio se convirtió en un subterfugio para el miedo, la noción sobre el clima basado en la percepción sensorial se ha hecho moneda común dentro de la re invención reciente del cine de terror.

Emily Blunt in A QUIET PLACE, from Paramount Pictures. © 2018 PARAMOUNT PICTURES. ALL RIGHTS RESERVED.
Left to right: Emily Blunt and Millicent Simmonds in A QUIET PLACE, from Paramount Pictures. © 2018 PARAMOUNT PICTURES. ALL RIGHTS RESERVED.
Noah Jupe in A QUIET PLACE, from Paramount Pictures. © 2018 PARAMOUNT PICTURES. ALL RIGHTS RESERVED.

Por ese motivo, la extraordinaria A Quite Place (2018) de John Krasinski (quien no sólo dirige sino también protagoniza) no solo parece encontrar el momento idóneo para su percepción del terror concentrado en un clima irrespirable y tenso, sino para su extrañísima estructura argumental, a mitad de camino entre el suspenso y la ciencia ficción. Escrita por los especialistas del género Scott Beck y Bryan Woods, es una distopía que no pretende serlo, sino que analiza lo post-apocalíptico desde lo íntimo y lo minimalista, llevando lo terrorífico a un nivel nuevo sensorial que resulta por momentos abrumador.

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A Quite Place es la suma de sus espacios narrativos perfectamente conectados entre la emoción y la incertidumbre, para crear un tipo de miedo que invita al espectador a una compresión sobre la amenaza y el peligro basado en lo que no puede ver. Ambientada en un páramo de sobrevivientes, la película avanza con un ritmo medido y preciso que elabora un concepto de lo terrorífico profundo y denso que sorprende por su efectividad.

Left to right: John Krasinski and Noah Jupe in A QUIET PLACE, from Paramount Pictures. © 2018 PARAMOUNT PICTURES. ALL RIGHTS RESERVED.
Emily Blunt in A QUIET PLACE, from Paramount Pictures. © 2018 PARAMOUNT PICTURES. ALL RIGHTS RESERVED.

La película no se prodiga demasiado y es ese su mayor triunfo: el guión cuida los extremos y ofrece la información mínima para que la narración fluya con pulso firme. De inmediato, se establece el escenario obvio: el mundo como lo conocemos ha dejado de existir (nunca se menciona si por un desastre ecológico, invasión alienígena, guerra o cualquier otro desastre distópico de proporciones mundiales) y los escasos sobrevivientes, deben enfrentarse a un peligro insólito del que solo pueden escapar desde el absoluto silencio. Una premisa en apariencia sencilla que, sin embargo, elabora una cuidadosa percepción sobre la amenaza desde el subterfugio de lo absurdo.

Los personajes avanzan de un lado a otro de los escenarios y situaciones en medio de un terror que podemos comprender, pero cuya profundidad depende directamente de una conexión emocional que Krasinski logra con impecable habilidad.

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Millicent Simmonds in A QUIET PLACE, from Paramount Pictures. © 2018 PARAMOUNT PICTURES. ALL RIGHTS RESERVED.

En una rara e imprevisible mezcla de Alien de Ridley Scott y algunas de las escenas más tensas de Jurassic Park de Spielberg, el miedo se descompone y se reconstruye en una serie de percepciones sobre lo que se esconde, mostrado a través de escenas cortas, rápidas y ágiles. El elenco coral hace el resto: con Emily Blunt en estado de gracia (los primeros planos a su rostro son el elemento conector de la película) y el mismísimo director convertido en un personaje contenido y aterrorizado, A Quite Place es una demostración de la habilidad del terror actual para crear una mirada firme y directa sobre el origen de la incertidumbre — lo que nos aterroriza — para llevarlo a un nuevo y desconcertante nivel.


Ficha técnica

Título original: A Quiet Place
Año: 2018
Duración: 95 min.
Dirección: John Krasinski
Guion: Scott Beck, John Krasinski, Bryan Woods (Historia: Bryan Woods, Scott Beck)
Reparto: John Krasinski, Emily Blunt

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Aglaia Berlutti

Aglaia Berlutti

Bruja por nacimiento, fotógrafa por decisión, escritora por pasión, desobediente por afición. #Geek y amante de la cultura popular.

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