AYRES: “Nos nutre lo artesanal”

Karim Molina y Joana Valdez tuvieron en común el valor que le dan al trabajo artesanal y, por ende, lo ancestral. Foto: cortesía AYRES

El dúo de diseñadoras establecido en Ciudad de México imprime un sello ancestral a cada una de sus piezas, apoyadas en el trabajo de artesanos nativos

Las presentó una amiga en común, en Mérida, la capital más poblada de Yucatán, en 2012. Ambas estaban por irse a vivir a Ciudad de México, donde actualmente residen. Joana Valdez, mexicana, y Karim Molina, venezolana, tuvieron, entre muchos, un punto en común: el interés por darle importancia al trabajo artesanal y la fascinación por los diseños primitivos, ancestrales. Están inspiradas en sus propias raíces y usan como materiales maderas de Guayacán, que crecen en bosques tropicales, y Tzalam, que se da al sur de México. Sus diseños son tan minimalistas como su propio verbo, que es tan sutil como la energía que transmiten en el retrato que acompaña estas líneas. Un receso en su arduo trabajo permitió esta conversación en la que ambas toman la palabra. El entorno de crianza es el punto de partida que las lleva, inevitablemente al presente.

La piedra volcánica es uno de los materiales en el que ambas encontraron fascinación para la creación de sus utensilios. Foto: cortesía AYRES

Joana: Crecí en Mérida, Yucatán, en un ambiente libre. Recuerdo siempre que estaba en contaco con la naturaleza y siempre comíamos al aire libre, en una terraza o patio trasero. Para las cenas era lo mismo. Estar al contacto con la naturaleza fue siempre algo que recuerdo y me inspira para diseñar.

 Siempre he buscado nuevos retos y actividades fuera de lo común, cuando estudié Diseño Industrial era una carrera bastante nueva en Mérida. Y para mí fue un oficio en que podía expresarme cómodamente. Cuando comencé mi marca de joyería en ese entonces probé lo que era ser emprendedora y me enamoré más del mundo del diseño. Al paso de los años, siempre quise tener más proyectos y retos nuevos, y ahora con Ayres estoy feliz. Nos conocimos en Mérida cuando yo vivía ahí y trabajaba con mi otra marca de joyería. Karim justo acababa de llegar de Buenos Aires y platicábamos siempre de lo que es ser emprendedor y lo difícil que es.

Karim: Crecí en Venezuela, siempre rodeada de familia, grandes comidas, paseos al aire libre, la casa donde pasé el mayor tiempo de mi infancia, en las montañas, a las afueras de Caracas, con muchas escaleras de madera, el comedor de madera sólida, siempre en la cocina muchos utensilios de madera y a la entrada de mi casa un gran mortero muy alto y grande de madera dando la bienvenida. Hoy en día pienso ¿casualidad?

 Trabajé muchos años en agencias de publicidad en Marketing pero amaba la parte creativa de cada proyecto. En Buenos Aires tuve la oportunidad de hacer cursos en Diseño de Moda y Textil y me di cuenta que tratar de plasmar lo que uno imagina era mi vocación. Empezamos a plantear la idea de formar algo juntas. Yo sin éxito había tratado de crear proyectos con otras personas en años anteriores, pero creo que al conocer a Joana fue cuando se concretó la idea que yo tenía de tener un proyecto propio. Desde entonces, la manera que tenemos de crear, de trabajar y el día a día fluyen y nos apoyamos y respetamos mucho, creo que son las bases de Ayres, que nos hacen muy felices y orgullosas. 

Una amiga en común presentó al dueto de diseñadoras en una feria de diseño en Yucatán. Foto: cortesía AYRES

A partir de la piedra volcánica sentimos la necesidad de diseñar piezas con este material tan milenario y poco utilizado en accesorios contemporáneos.Karim Molina

Son muchos los creadores que inspiran el trabajo de AYRES. Para Joana, por ejemplo, vienen a la mente nombres como los de la arquitecta anglo-iraquí Zaha Hadid, exponente del deconstructivismo, la primera mujer en obtener el premio Pritzker, considerado el “Nobel de la arquitectura”, así como la Escuela de la Bauhaus; el diseñador industrial alemán Dieter Rams, figura clave de la corriente estética Gute Form (buena forma); y Luis Barragán, referencia de la arquitectura mexicana del siglo XX. Karim, por su parte, siendo venezolana, confiesa estar muy inspirada en los paisajes mexicanos, en sus colores, sus artesanos, sus artistas y también en figuras como el arquitecto mexicano Alberto Kalach, además de coincidir con Joana en su admiración por Barragán. Inspiraciones que se sumaron a la empatía de ambas para crear el concepto de la marca, un proceso que ha evolucionado satisfactoriamente.

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Karim: Fue duro los primeros años. Empezamos con un capital muy pequeño y propio.  Aprendimos de administración, contabilidad, control de calidad, diseño, exportación… Hoy en día ver que ya cuentas con un equipo que te apoya es muy gratificante. Queríamos hacer una marca para el hogar y 100% mexicana, empezamos con textiles tenidos a mano pero poco a poco evolucionamos a utilitarios de mármol y luego descubrimos la piedra volcánica. A partir de ese hallazgo sentimos la necesidad de diseñar piezas con este material tan milenario y poco utilizado en accesorios contemporáneos. Aquí la base de Ayres fue combinar los diferentes tipos de materiales que empezábamos a trabajar para resaltar sus acabados.

Joana: Para mí AYRES ha sido un reto. Obtuve nuevos conocimientos. Estoy muy agradecida con lo que hemos logrado en tan poco tiempo. Al momento que empezamos a trabajar con la piedra volcánica nos empezamos a involucrar mas con su historia y antigüedad y como se usó por nuestros antepasados. Poco a poco descubrimos que los artesanos y materiales mexicanos son increíbles y con Ayres tratamos de difundirlos en todas partes con nuestras piezas. Nos inspiran esas texturas y colores que hacen que nuestras piezas tengan ese acento mexicano contemporáneo. Siempre estamos investigando nuevas técnicas y tradiciones, y eso no empapa y nos nutre para seguir creando. 

Lo minimalista, lo sutil está siempre presente en los diseños de AYRES, una firma signada por lo primitivo. Foto: cortesía AYRES

En el D.F queda el estudio de AYRES y funciona su showroom, con un pequeño equipo, conformado por unas seis personas, distribuidas por áreas como diseño y control de calidad. El trabajo con los artesanos se hace a distancia o en persona, dependiendo de la zona. Joana, por ser de Yucatán, se encarga de orientar, más directamente, ese grupo de trabajadores. Viaja a Mérida cada dos o tres meses a visitar a su familia y allí se reúne con ellos, a quienes previamente se les han enviado los bocetos de los diseños vía whatssapp para la creación de la primera muestra. Se envía la primera muestra de Yucatán al D.F y allí ambas directoras hacen las respectivas correcciones.

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Cada pieza es concebida con la visión de Joana y Karim junto al cuidadoso oficio de artesanos en Yucatán, Veracruz y Puebla. Foto: cortesía AYRES

El talento latinoamericano tiene mucha importancia, sobre todo en México,donde nuevos diseñadores están retomando lo artesanal Joana Valdez

Los artesanos que tienen en Puebla, que queda a una hora de la capital, viajan al estudio y se reúnen con ambas frecuentemente. Llevan un prototipo al que se le hacen también las respectivas modificaciones. Los artesanos de Veracruz son los más retirados geográficamente, pero cuentan con una aliada en la ciudad, una antropóloga que los representa y hace el enlace con la marca. La rutina para estas diseñadoras es explorar, maravillarse con lo producido en los mercados y con la obra del personal con el que cuentan para que lo que comenzó como una simple empatía artística siga evolucionando hacia el rescate de lo ancestral combinado con lo funcional y, sin duda, lo estético. ¿La meta próxima? Convertirse en un despacho integral de interiorismo. Adelantan estar trabajando actualmente en piezas de mayores dimensiones que pronto verán la luz. En México han encontrado su voz artística.

Joana: El talento latinoamericano tiene mucha importancia en este momento, sobre todo en México, donde están surgiendo nuevos diseñadores contemporáneos que están retomando el increíble trabajo artesanal que se había olvidado por tanto tiempo.

AYRES

@ayres.mx

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Pablo Blanco

Pablo Blanco

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Comunicador Social UCV. Devoto de Hitchcock, Almodóvar, Allen y Madonna

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