Bodega Contador: una historia muy joven y muy vieja

Foto: cortesía de Bodega Contador

Los vinos de autor que firma Benjamín Romeo maduraron al ritmo de las campanadas de un reloj, desde lo más profundo de la cueva, cuidando la esencia de La Rioja pero satisfaciendo unos caprichos en los que la calidad tiene mucho más sentido que la cantidad

Hace ya unos cuantos años el enólogo y viticultor Benjamín Romeo tenía la idea de obtener su propia viña y darle vida a una vid que lograra ofrecer tintos densos, concentrados, perfumados, de notas nobles y, sobre todo, de textura sofisticada. Para ello adquirió su primera cueva centenaria en el castillo de San Vicente de la Sonsierra, La Rioja, donde un año después levantaría su primera cosecha del vino La Cueva del Contador. Desde ese momento empezó a comprar viñas para, poco a poco, ir ensamblando su proyecto bodeguero.

Foto: cortesía de Bodega Contador

Aunque en los años siguientes logró construir pequeñas vinificaciones, no sería sino hasta 1999 cuando elaboraría la primera añada del emblemático Contador, un vino que tuvo buena receptividad en el mercado a pesar de ser bastante joven. Esto llevó a su creador a dedicarse de lleno al acondicionamiento del garaje de la casa de sus padres en San Vicente para acelerar un poco más la producción.

Benjamín Romeo jamás pensó que en tan poco tiempo Contador alcanzaría tanto éxito dentro del mercado de vinos. Tres años más tarde, el crítico estadounidense Robert Parker calificó con 100 puntos la bebida proveniente del pequeño garaje. Con ese reconocimiento, la marca ganó un destacado prestigio y derivó en la concreción de su bodega actual bajo los conocimientos del arquitecto Héctor Herrera entre 2006 y 2008.

Bendita tierra de viticultores

En 2008 se inauguró la insigne Bodega Contador en San Vicente de la Sonsierra, La Rioja. La estructura se divide en tres plantas, reproduciendo los taludes originales del terreno para facilitar el manejo de la uva y el vino por medio de la gravedad. Dentro de sus muros todos los trabajadores, en especial su fundador, prestan atención a aquellos detalles que surgen durante cada etapa de producción desde lo que ocurre en la viña hasta el momento del producto final.

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Benjamín Romeo. Foto: Bodega Contador Facebook Page

Bodega Contador posee más de cincuenta parcelas con distintos suelos, por lo que su producción varía en climas, orientaciones, altitudes, variedades y clones. Esto se traduce en una gran ventaja pues gracias a la diversidad de estas tierras, la marca consigue obtener vinos de gran complejidad. 

Mágica vendimia

Durante el proceso de la vendimia, al transportar las uvas hacia la bodega, las dejan reposar por media hora; una vez pasado ese lapso, empiezan a escoger manualmente los racimos y, tras el despalillado, seleccionan el grano para dar inicio a la fase de fermentación alcohólica. Esta se produce a cierta temperatura controlada en tinos troncocónicos de roble francés de 10.000 litros de capacidad.

Foto: cortesía de Bodega Contador

Sin embargo la fermentación maloláctica, que va de 18 a 20 meses, sucede en barricas nuevas de roble provenientes de las más altas tonelerías de Francia. Durante ese período se ejecutan varias trasiegas, así como rellenos semanales para suplir las mermas que se producen. Además, los movimientos del vino se efectúan teniendo en cuenta los ciclos lunares. Todo este proceso ocurre pausadamente y en silencio al ritmo de la fermentación alcohólica dentro de una sala que presenta un grado de humedad moderado de 65%.

Finalmente, para sellar o vestir a la botella utilizan tapones de  corcho oriundos de distintas sierras españolas como Castellón, Toledo y Gerona con la intención de asegurar la calidad del vino.

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Una vez ensamblada la emblemática botella de Contador, pasa a distribuirse al mercado internacional alcanzando 75% de comercialización, mientras que 25% se distribuye en España.

Sabores que exaltan terruño, trabajo y pasión

Cuando se degusta una copa de Contador la sensación en el paladar es una experiencia única de gran goce y satisfacción, pues se pueden apreciar la esencia de la tierra ya madurada y los sublimes sabores. Ese efecto causado ha hecho que Bodega Contador obtenga excelentes puntuaciones –entre 90 y 100– por parte de Wine Spectator y Wine Advocate. Precisamente, esta fue la razón por la cual Cristina Matheus decidió importar estos vinos en exclusiva para Venezuela. “Me sedujo la calidad de sus vinos, pero sobre todo me sedujo el hecho de que fuera el único vino español en obtener los 100 puntos por Wine Parker en 2008-2009. El hecho de que él (Benjamín Romeo) tuviera un producto de manera artesanal y que se ganara 100 puntos como mejor vino del año entre 15 mil vinos de prueba, es un gran reconocimiento, mucho más para un vino español”.

Cristina Matheus. Foto: Álvaro Camacho

En su catálogo ofrecen ocho productos, seis tintos y dos blancos: Contador, La Viña de Andrés Romeo, La Cueva del Contador, Predicador Tinto, A Mi Manera, Carmen Hilera, Qué Bonito Cacareaba, Predicador Blanco. Sin embargo, en Venezuela tienen gran demanda: Contador, Predicador Tinto y Predicador Blanco.

Foto: cortesía de Bodega Contador
Foto: cortesía de Bodega Contador
Foto: cortesía de Bodega Contador
Foto: cortesía de Bodega Contador

Si quieres saber más sobre los vinos que trae a Venezuela Cristina Matheus y Asociados., “la importadora de las uvas olvidadas”, descarga en el siguiente link nuestra edición digital y ve a la sección ‘Blend’.

Pedidos en Venezuela: +58 412 2220411

 bodegacontador.com

 Bodega Contador

 @Bodega_Contador

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Robianna de la Parra

Robianna de la Parra

Staff Writer

Todo comenzó con un escritorio hecho de dos guacales. Periodista - Copywriter - Ucabista

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