Carla Fernández: “Nuestra alta costura se hace en las montañas, en los desiertos, en las selvas”

Carla Fernandez. Foto: Ana Hop
Carla Fernandez. Foto: Ana Hop.

La diseñadora Carla Fernández expresa un profundo amor por México, por lo hecho en México, por lo hecho a mano en México. Sus piezas son el resultado del trabajo colaborativo con las comunidades indígenas de su país, con la sentida intención de exaltar la belleza de sus técnicas ancestrales y evitar que esa valiosa tradición se extinga

Carla Fernández es moda ética, es lo primero que queremos decir. Desde su infancia mostró interés por la riqueza cultural mexicana, específicamente por esa que veía manifiesta en la indumentaria de las comunidades indígenas que visitaba debido al trabajo de su padre, Miguel Ángel Fernández, dedicado museógrafo, y en la adultez se propuso crear moda inspirada en las raíces del vestido mexicano y en su concepción geométrica (cuadros y rectángulos), para rescatar esa herencia ancestral y para ayudar a los artesanos a mantener la rentabilidad de su tradicional oficio. Yo nací en una familia en la que todo el tiempo teníamos que estar yendo a los museos y a los sitios arqueológicos, porque México es un país rico en variedad cultural. Cuando acompañaba a mis padres a sus viajes, quedaba fascinada, primero por la elegancia de la vestimenta de las mujeres y los hombres indígenas, y luego por el riesgo: son excéntricos y, a la vez, son elegantes. Yo veía cómo nos vestíamos en la ciudad y era muy aburrido, entonces entendí que estábamos haciendo todo mal en México, porque estábamos copiando modas muy aburridas que, además, no nos pertenecían. Es como insistir en hacer hamburguesas en vez de hacer tacos.  Hoy por hoy, todavía se hablan 52 lenguas indígenas y es muy interesante ver que donde están las pirámides de las primeras naciones de los mexicanos, hay comunidades indígenas, increíblemente vivas y atrevidas que hacen unas cosas bellísimas.

En estricto orden, esta diseñadora primero se hizo historiadora y luego se interesó por el estudio de la indumentaria indígena. Pero el inicio de su marca tiene frescos antecedentes en la adolescencia, cuando intervenía su ropa a su gusto. Cuando lo cuenta confiesa risueña que le quedaba muy mal; también cuenta la anécdota de sus compras en Tepito: Mi amigo Javier Rodríguez y yo comprábamos ropa ahí, la alterábamos y le poníamos detalles artesanales. Después cambió la ecuación, porque o no se veía tan bien o se veía muy forzada… Entonces empecé a hacer esta colaboración directa con las comunidades artesanales. Sobre todo, empezamos trabajando con la tela del rebozo, que tiene una técnica muy bonita y muy compleja llamada Jaspe; se teje a mano, se tiñe a mano. Es complejísima. en México tenemos una cultura milenaria y toda esa cultura se ve reflejada en la complejidad de sus técnicas. Son alta costura, por eso siempre digo que nuestra alta costura se hace en las montañas, en los desiertos, en las selvas. Esa parte es la que es muy bonita, la que hay que rescatar para hacer este “futuro hecho a mano”, una frase que la define a ella y a su marca.

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Como si estuviera destinada a darle continuidad a esos viajes de la infancia, unos viajes por el tiempo y la memoria de cada rincón mexicano, ahora la base de su firma es recorrer el país para acercarse a las comunidades de artesanos especializados en textiles para crear cada colección. Hace 20 años comencé a trabajar en Oaxaca y en Chiapas, lugares donde hay más diversidad de grupos indígenas, hay mucho turismo y se venden bien sus artesanías. Tenemos unos talleres móviles que viajan hacia las comunidades. Lo que nosotros hacemos es muy sencillo, vamos a una comunidad que nos pide que vayamos, nos sentamos con ellas y nos enseñan qué es lo que hacen. A partir de eso desarrollamos en conjunto los nuevos diseños.  Te digo “ellas” porque 90% de las artesanas que trabajan en textiles son mujeres.

Más allá de mostrar la hermosura y la complejidad de sus técnicas ancestrales en un poncho, una blusa o un vestido, el equipo de Carla Fernández se dedica a ayudar a sus colaboradores a hacer una carrera, a sostenerse con su oficio y a obtener el pago justo por su talento, su tiempo y su dedicación, en vez de elegir la opción de desplazarse a otras ciudades persiguiendo inciertas mejoras. A esto ella lo llama con ahínco “compromiso”: Tenemos un compromiso con estas comunidades a las que siempre les estamos dando trabajo, temporada tras temporada, porque nuestro trabajo no es únicamente mostrar la belleza de la artesanía mexicana, sino también que las artesanas puedan vivir bien de su trabajo; si eso lo haces una temporada y no la que sigue, no tienes el compromiso. Aunque sea un grupo chiquitito, ese grupo va a poder mantener viva esa tradición. Ahorita estamos trabajando con Puebla, Yucatán, Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Michoacán, Ciudad de México, Hidalgo, Estado de México, Tlaxcala… ¡Con diversos grupos! Es ir haciendo que nuestra meta, que es frenar la extinción de las artesanías mexicanas, se logre. Entonces siempre va a haber rebozo, por ejemplo.

Carla Fernández. Campaña Primavera Verano 2017. Foto: Ramiro Chaves

Carla es enfática al decir que esta comunión es un aprendizaje mutuo, una sociedad con las mejores. Nosotros tenemos cierto conocimiento en comercialización y quizás en otras fibras que se puedan vender mejor o en cortes que sean más contemporáneos. Ellas en su técnica son las mejores, no hay quien lo haga mejor. Entonces es un trabajo en colaboración muy fuerte. Son las mejores diseñadoras de México y ¿quién no quiere trabajar con los mejores? Además, hay que mantener un equilibrio entre el campo y la ciudad. Yo no quiero que mis hijos vivan en un país donde todo es Starbucks, H&M o Zara, porque es aburrido y yo vivo en un país que no es aburrido. México te sorprende todo el tiempo.

La colección que está en tiendas ahora tampoco es aburrida, está inspirada en danzas y rituales de sanación y chamanismo. “Está hecha para bailarse. Los vestidos son instrumentos que el cuerpo toca conforme se mueve” como se lee en el material promocional que difunde la marca. Se llama “Danzas y Ceremonias” y de ella nos habló Carla iniciando con una frase que retumba en su ámbito:  “La ropa es un libro abierto”. Al final del día tú te expresas a través de tu cuerpo, de tu adorno y de lo que tú quieres decirle a los demás con tu indumentaria. En México y en toda América Latina, también la danza y la medicina tradicional tienen que ver con la vestimenta. Entonces, trabajamos con diferentes comunidades que juegan mucho con el sonido en el vestido. Tienes por ejemplo en Sahuayo, Michoacán, estos carrutos de metal que hacen un sonido muy especial cuando te mueves o bailas, o las campanitas de la danza Pow Wow de los indios de Norteamérica, quienes llaman a los espíritus para que los cuiden. También trabajamos con los espíritus prehispánicos de Puebla, que son estos recortes hechos en papel amate que nosotros los hicimos en tela. Es como revisar México a través de una prenda contemporánea que usas, una prenda que tiene historia.

Carla Fernández. Campaña Primavera Verano 2017. Foto: Ramiro Chaves
Carla Fernández. Campaña Primavera Verano 2017. Foto: Ramiro Chaves

Desde hace cinco años, Carla Fernández sostiene una dupla armoniosa con el artista y fotógrafo argentino Ramiro Chaves, justamente para contar esa historia; él registra en fotos y videos el trabajo de los artesanos de una manera impresionante. Ramiro es uno de mis mejores amigos. Con él empezamos a hacer videos porque las técnicas son tan complejas y las comunidades son tan remotas que no se conocen. Para mí era muy importante que vieran la complejidad de estas técnicas, por muchas razones: Primero, porque son alta costura y son bellísimas; segundo, porque son patrimonio cultural de nuestro país; tercero, porque en el momento en que tú entiendes la técnica, entiendes por qué vale lo que vale y haces un pago justo. Nosotros tratamos a nuestros clientes como si fueran coleccionistas, tú te vuelves promotor de esa técnica, de esa comunidad, de diseño mexicano, y todo se vuelve una cadena muy importante.

No podíamos abandonar la conversación con Carla, sin preguntarle qué significado tenía para ella su representativa frase “El futuro está hecho a mano”. Hoy en día muchas personas creen que el futuro está en la tecnología y en países latinoamericanos vivimos en una realidad totalmente distinta. Si tú ves lo que está pasando en Estados Unidos, en donde se culpa a los migrantes por quitarle trabajo a los estadounidenses; es una mentira, porque lo que le está quitando trabajo es que pones un robot donde antes había una persona. Yo sí creo que el futuro está hecho a mano porque no veo de qué otra forma vamos a lograr el equilibrio ambiental y social. Para mí el planeta no es efímero ni las relaciones humanas son efímeras, es muy importante mantener ese equilibrio y ¿cómo ayudas a hacerlo?, trabajando localmente; trabajando a mano.

Ping pong

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¿Cuáles son las novedades más importantes de CF hoy?

Abrimos nuestra sexta tienda en México, en Lomas de Chapultepec, y vamos a publicar nuestro tercer libro, el Manifiesto de la moda en resistencia. Abordamos diez puntos para decir qué es la moda para nosotras, algunos son: Ser original es volver al origen, El cliente como coleccionista, La tradición no estática y La moda no es efímera.

¿Carla Fernández se viste solo de Carla Fernández?

Me visto mucho de mí y como viajo mucho trato de consumir a los diseñadores locales de los lugares a los que voy. En México consumo directo de las comunidades con las que trabajamos o de cooperativas. Me gusta la moda japonesa y voy mucho a las tiendas vintage porque creo que hay que reciclar.

Algunos motivos de inspiración…

Los libros y viajes a las comunidades. Tengo una biblioteca enorme, enorme, enorme. Mi esposo (Pedro Reyes) es un gran aficionado a la lectura y viaja por todos lados, así que le encargo muchos libros, si ves la mesita de al lado de mi cama, está llena de libros. Ahorita estoy clavada en los de protestas feministas.

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¿Eres feminista… bajo qué mirada?

Sí soy feminista. Por ejemplo, yo sí veo cómo trabaja más la mujer cuidando a la familia y el hombre cree que su deber es solo su trabajo y su desarrollo personal. Creo que hay que repartirse el trabajo y también creo que la igualdad de oportunidades es bien importante.

¿Sobre qué más te gusta leer?

Yo leo mucho del tema que esté trabajando o que sea de actualidad, ahora he estado leyendo sobre ceremonias y chamanismo en México, y defensas antifascistas. Me gusta mucho la arquitectura, actualmente leo a Francis Keres, un arquitecto maravilloso.

¿Tienes otros hobbies?

Mi hobby es mi trabajo. Además, soy madre, tengo dos hijos, un niño de 11 y una niña de 9, y eso me mantiene ocupada.

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Penélope Silva Guzman

Penélope Silva Guzman

Contributing Editor

Periodista venezolana en constante aprendizaje que ama escribir y corregir textos. De visita en la vibrante y amable Ciudad de México.

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