La paradoja del miedo: cinco películas que reinventan el terror

Foto: elantepenultimomohicano.com

Desde 'It follows' hasta 'The Witch', pasando por la ganadora del Oscar 'Get Out', acá filmes que con sus propuestas ofrecen una nueva mirada del terror

Hace unos años, hubo un debate muy extendido sobre los motivos por el cual el cine de género de terror continúa sobreviviendo. La gran conclusión de un grupo de expertos - entre quienes se contaban el director John Carpenter y Stephen King - fue que el terror apela a un sentimiento primitivo de fascinación y curiosidad destinado a prevalecer a pesar de cualquier sofisticación técnica e intelectual.

¿Y cuáles son las películas que han roto el peso de la nostalgia para crear algo por completo nuevo durante la última década? Quizás estas cumplen el requisito.

It Follows (David Robert Mitchell 2015) 

David Robert Mitchell ya había mostrado su habilidad para analizar ciertas pulsiones emocionales invisibles en la atípica The myth of american sleepover (2010), y quizás por ese motivo, recrear un escenario de terror insólito le resultara tan efectivo en su obra inmediatamente posterior. En It Follows repite la noción sobre el vacío existencial y los terrores que se ocultan a la sombra, a los cuales añade un elemento sobrenatural que sorprende por su elemento por completo insólito.

No sólo se trata de miedo, sino algo más ambiguo, inquietante y que se mezcla a partes iguales con la percepción sobre el individuo, los terrores que acechan en lo cotidiano y la esencia acerca de lo inexplicable. Mitchell no intenta analizar el hecho de lo sobrenatural desde explicaciones y mucho menos, sobre la idea de lo desconocido como una concepción amplia, sino que va a los detalles.

Foto: rtve.es

El mal carece de rostro, motivo e incluso de nombre y avanza a través de la historia como un mecanismo de destrucción de enorme eficacia. De hecho, el guión juega con la percepción de lo epidémico - lo maligno que se transfiere desde un trasfondo casi primitivo - y se concentra en la posibilidad de la muerte como castigo. La criatura - que en realidad nunca llega a manifestarse en su forma original - tiene los atributos de un veneno, una visión de pura degradación que contradice todas las reflexiones sobre el terror como una consecuencia de un acto mayor.

La autopsia de Jane Doe (André Øvredal - 2016) 

Øvredal no es un director sencillo de comprender: su extraña filmografía abarca todo tipo de registros y parece más interesado en la experimentación argumental que en realidad, labrarse un estilo narrativo. En La autopsia de Jane Doe esa tendencia hacia la desfragmentación es más obvia que nunca y se nutre de una percepción del terror ciego a través de largos silencios y planos amplios que analizan lo terrorífico desde una mirada pulcra hacia la alegoría. Porque, aunque se trata de terror en estado puro, Øvredal no se conforma con mostrar lo terrorífico, sino que medita sobre la muerte a través de hilos argumentales difusos en los que combina Horror Folk, un thriller de suspenso al uso y algo mucho más profundo que evade explicaciones sencillas. Lo que aterroriza en La Autopsia de Jane Doe no es la situación que muestra, sino esa referencia y reflejo de temores primitivos, muchos más antiguos y secretos de lo que la escena por sí misma mezcla. La habilidad de Øvredal logra crear una atmósfera malsana y perversa que gana efectividad y brillo medida que la película avanza, hasta un leitmotiv simbólico que une las piezas en una conclusión clara, aunque no elocuente.

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Foto: gameit.es

Get Out (Jordan Peele -2017)

La primera incursión en el cine de Terror de Peele tiene ciertas reminiscencias a La Lotería de Shirley Jackson (con su visión cínica y durísima sobre el horror de una aparente normalidad). La cinta logra balancear elementos en apariencia disímiles como el terror, el humor y crítica social para crear una notoria reflexión sobre lo espeluznante que yace bajo la pátina de lo corriente. Peele no invade los espacios de sus personajes con símbolos comunes sobre el miedo ni tampoco recarga las escenas con mensajes concretos sobre lo terrorífico, sino que elabora un discurso basado en lo fantástico y lo sobrenatural basado en conflictos sociales. Y lo hace, bordeando la crítica y el juicio con un terror negrísimo que evade lugares sencillos. Nada en Get Out es lo que parece y mucho menos, lo que avanza bajo la superficie de los rostros sonrientes y los lugares habituales de una normalidad ensayada que el director asume como un escenario quebradizo. El suspenso es la película apela los metalenguajes y logra crear vínculos con el espectador para sustentar su propuesta desde cierto cinismo. Lo terrorífico evade lo simple y muestra no sólo el miedo como una forma de sustrato que se desliza debajo de lo cotidiano, sino que, además, lo redefine desde cierta percepción temible sobre lo que se oculta más allá.

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Foto: popsugar.com

The Witch (Robert Eggers - 2016) 

A estas alturas, nadie duda que la película The Witch, del director Robert Eggers, es quizás una de las mejores de terror de la última década. No sólo se trata de una vuelta de tuerca al género sino además, una renovación del lenguaje fílmico sobre el miedo. No obstante, quizás el mayor logro de la película es abandonar los clichés fílmicos habituales sobre la bruja, la magia y la brujería para crear algo por completo distinto y poderoso. Fiel exponente del terror folclórico, The Witch evita los terrenos habituales del cine de género y bebe de tradiciones judeocristianas para sostenerse.

No hay nada sencillo en una propuesta que se cimienta sobre visiones clásicas sobre el bien y el mal, el horror y la beatitud y, sobre todo, esa visión clásica de la bruja como una figura ambigua y la mayoría de las veces aterradora. Con un pulso firme y un manejo de escena que sorprende por su sutileza y poder de evocación, Robert Eggers crea una propuesta que se nutre de todo tipo de símbolos y metáforas hasta construir una reflexión sobre lo que nos asusta - y por qué nos asusta - que sorprende por su solidez. El miedo se transforma entonces en un rasgo, una interpretación de la realidad. Una elaborada percepción sobre lo que nos rodea y su implicación sobre el dolor y la pérdida.

Foto: revistacactus.com

The Babadook (Jennifer Kent - 2014) 

Desde la concepción de una fábula macabra, la directora y guionista Jennifer Kent analiza la noción del horror desde cierta visión de la fantasía como reflejo de los dilemas existencialistas, el dolor, los traumas emocionales y algo más cercano a la catarsis de la violencia. Pero Kent evade lo sencillo y es justo esa complejidad que subyace bajo una presunción en apariencia básica, lo que convierte a The Babadook en algo más retorcido que una metáfora sobre el miedo.  Cada elemento en The Babadook está calculado y construido para añadir capas de significado a la historia que, de otra manera, podría pecar de tópica y funcional: desde el diseño de la criatura - a mitad de camino entre lo infantil y el expresionismo alemán - hasta la paulatina caída en los infiernos de sus personajes, la historia mezcla sus hilos argumentales en una visión sobre el miedo perturbadora.

Foto: themoviejerk.co.uk

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Aglaia Berlutti

Aglaia Berlutti

Bruja por nacimiento, fotógrafa por decisión, escritora por pasión, desobediente por afición. #Geek y amante de la cultura popular.

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