Fernan Hernández: “Cada pieza tiene una historia detrás”

Foto: Morada Haute Furniture
Foto: Morada Haute Furniture

El Profile de esta semana presenta el extraordinario trabajo de Morada Haute Furniture, exclusiva firma de diseño mobiliario creada por el imaginativo arquitecto venezolano Fernan Hernández y el brillante empresario alemán Holger Odenstein

El universo arquitectónico convocó tempranamente a Fernan Hernández, quien actualmente ha logrado reinventar el diseño mobiliario desde una ingeniosa perspectiva. Las vocaciones devienen en los artistas como una suerte de destello y artificio, algunos saben atender al llamado, como si lo presintieran, desde la infancia se escucha el reclamo, Fernan siempre quiso ser arquitecto, como esas promesas que se piden con los ojos cerrados y el corazón en la mano: Desde que era pequeño, sí, increíble, comentaba hace poco que mi mamá siempre decía que para entretenerme lo que ponía en frente era una resma de papel y un lápiz y ya, yo podía pasar horas dibujando tranquilo. Sí, fue desde pequeño. Luego cuando tenía como 9 años un vecino de nosotros era arquitecto y yo desde esa edad dije que iba a ser arquitecto. Creo quizás porque era lo único que entendí que tenía relación con el dibujo para estudiarlo como profesión, o eso o publicidad y cuando me estaba graduando pensé ¿qué voy a estudiar? ¿Arquitectura, publicidad o arquitectura? Yo quería arquitectura, era para no poner las 3, yo quería arquitectura, arquitectura y arquitectura, después presenté la prueba de ingreso en la Universidad Central de Venezuela y entré.

Foto: Morada Haute Furniture
Foto: Morada Haute Furniture

“Por supuesto, cómo no, cómo no traer a mi cuna lo que estamos haciendo afuera”Fernan Hernández

Sabemos que la infancia resulta una evocación constante en el proceso creativo de artistas, a veces de manera inconsciente nuestros deseos y la más pura inspiración provienen de esa materia alegre y borrosa que reside en el pasado, pero camina con nosotros, interviene en el lápiz, el lienzo dibuja lo que imagina, pero sobretodo, lo que añora y recuerda: intento recordar alguna pieza que evoque mi infancia, no está en la colección pero está en mente, siempre… mi mamá tiene una butaca orejera de esas antiguas, de hecho, hay muchas ahora, siempre he querido hacer una nueva versión.

Fernan Hernández y Holger Odenstein. Foto: Morada Haute Furniture
Fernan Hernández y Holger Odenstein. Foto: Morada Haute Furniture

Caracas es una ciudad que se encuentra en constante cambio y movimiento, su mutabilidad reniega de historias permanentes y antologías certeras; un recorrido arquitectónico por nuestra ciudad implica cerrar los ojos y viajar en la memoria, porque algunos edificios, esos que alcanzaron a quedarse en el imaginario, ya no están, se han ido, las edificaciones se sustituyen al ritmo de la modernidad y la inmediatez:  Sí bueno, yo creo que a pesar de eso ha habido una gente que ha hecho un buen trabajo tratando de conservar los cascos históricos sobre todo, tienen arquitectura colonial, también hay mucho de arquitectura moderna de los años 40, 50 y 60. Incluso, que mejor ejemplo que la Universidad Central de Venezuela, es una pena que no la mantengan mejor, que traten de conservar las estructuras con su diseño original. La Facultad de Arquitectura por ejemplo, tiene normalmente 3 o 4 grados de temperatura menos por el estudio que se hizo para el diseño de ese edificio con la ventilación cruzada, por eso los bloques calados y todas esas cosas, gente que no sabe ha cerrado ventanas y destruido completamente todo el estudio de eso, pero yo creo que todavía queda gente con sensibilidad que ha sabido rescatar esas cosas a pesar del caos arquitectónico, pero ese caos ocurre en todas las ciudades que crecen desorganizadamente.

The TAGLIA. Foto: Morada Haute Furniture
The TAGLIA. Foto: Morada Haute Furniture

La arquitectura resulta un arte muy complejo en la medida que entendemos la magnitud que puede alcanzar un edificio, una torre o una casa en nuestro imaginario cultural y social. Dibujar planos que logren traducir sueños y la capacidad de diseñar algo único y funcional devela la interioridad del artífice que nos hace detenernos no solo porque su concreto armónico puede llegar a enamorarnos, hacernos detener en la calle o el semáforo, sino porque así como las demás artes, la arquitectura abarca una profunda sensibilidad, una reflexión obligatoria que nos lleva a cuestionar el entorno y el origen. De esta majestuosa práctica proviene el talentoso venezolano Fernan Hernández, quien además de ostentar una notable carrera arquitectónica decidió incursionar en el diseño mobiliario: Siempre me atrajo, desde que estudiaba arquitectura, porque yo ya no quería hacer edificios, sabía cómo hacerlos pero no quería, no sé  si debo decir esto pero… no sé, yo soy muy impaciente y un proyecto de arquitectura tarda mucho tiempo, pueden ser muchos años, y tiene un desarrollo muy largo. El mobiliario como que te da un instant gratification, disculpa el ejemplo en spanglish pero es así, es como más rápido, puedes ver el resultado final más rápido, tienes una idea, la creas, bosquejas y la ves hecha realidad en poco tiempo. Por supuesto, también el diseño mobiliario llegó a mí estudiando los grandes arquitectos que han hecho impresionantes trabajos como Alvar Aalto, también he visto las maravillas de Gio Ponti, “le connoisseur”,  quien ha sabido ver el mobiliario asociado a la arquitectura.

Foto: Morada Haute Furniture
Foto: Morada Haute Furniture

“Algo que no se pareciera a más nadie y que no oliera como nadie, ni se sintiera como más nadie”Fernan Hernández

Viajar es sin duda un elemento imprescindible cuando hablamos de procesos de creación, el artista requiere no solo de vastos recorridos geográficos, sino de auténtica interacción con la diversidad cultural y las distintas tradiciones que en esos destinos se encuentren; la realidad vista desde distintas ópticas es menester para el creador, y es ahí donde se esconde la historia tras Morada Furniture: Empezamos este viaje hace tres años, comenta el reconocido experto en negocios, Holger Odenstein: Fernan es arquitecto y yo estoy más bien en el plano de negocios, trabajo con marcas de lujo a nivel global. Nos reunimos para hacer un viaje en el sur de Asia. Fuimos a Tailandia, Laos, y diversos países que nos guiaron a encontrar mucha inspiración para hacer una colección, y durante este viaje, cuya duración fue de 3 meses, Fernan comenzó a hacer el sketch, a dibujar las primeras piezas y así empezamos a desarrollar el concepto de Morada.

Ottoman Throne. Foto: Morada Haute Furniture
Ottoman Throne. Foto: Morada Haute Furniture

Entendemos que la fusión cultural y la sabiduría ancestral proveniente de territorios ajenos resultan imprescindibles para alcanzar un diseño único que logre dar vida a  piezas genuinas: Es lo que Holger te comenta, el viaje inicialmente no se hizo con esa intención. Yo recién acababa de terminar el proyecto Isabel La Católica y estaba exhausto, entonces aprovechamos la oportunidad de tomarnos 3 meses de descanso. Durante esos 3 meses, una cosa llevó a la otra, fuimos descubriendo culturas, diferentes materiales y artesanos muy especialmente; conseguimos unas cosas maravillosas en Indonesia, en Bali, en esos lugares el trabajo artesanal es increíble. Entonces combinamos ese tipo de elementos, por ejemplo, si ves en nuestra colección “El Ottoman Throne” que es como un trono,  tiene unas piezas que son labradas a mano, hechas en Bali y toda la tapicería la hacemos en Italia, entonces combinamos esas piezas exóticas que no se consiguen en todas partes para darle ese toque diferente. En el Ottoman Throne hay combinaciones de materiales como esta que es madera petrificada, tiene 2.000.000 de años, me parece insólito decirlo pero es así, el material se forma en la tierra, es como un fósil, entonces se crea con las vetas originales de la madera y tiene distintos tonos, puede ser claro y más oscuro. Terminas tendiendo una pieza completamente única. De hecho las mesas, nuestras mesas de comedor, todas son piezas únicas, casi que obras de arte, son piezas de conversación como dice Holger, yo creo que cada pieza tiene una historia detrás.

The MAN-T Foto: Morada Haute Furniture
The MAN-T Foto: Morada Haute Furniture

“Mi mamá tiene una butaca orejera de esas antiguas, de hecho, hay muchas ahora, siempre he querido hacer una nueva versión”Fernan Hernández

Siempre hay una pieza, un dibujo, un trabajo que irremediablemente termina por marcarnos, no hablo de preferencias sino de influjos, vínculos sagrados con algunas obras que logran despertar algo que solo su autor alcanza a describir: La primera pieza está aquí abajo, The MAN-T. La inspiración de esta obra provino de nuestro viaje, cuando nadamos con las mantarrayas y observamos su movimiento debajo del agua, en la superficie  y ocasionalmente también cuando saltan del agua. Eso fue lo que inspiró esta silla, era la primera, el origen, la pieza original.

The MAN-T. Foto: Morada Haute Furniture.
The MAN-T. Foto: Morada Haute Furniture.

“Luxury nunca sigue los trends, si sigues los trends no eres luxury. Luxury hace los trends, somos las marcas de lujo las que hacemos las tendencias”Fernan Hernández

La primera tienda de esta extraordinaria firma avant-garde del diseño mobiliario se ubica en la cosmopolita ciudad de Miami, primer territorio conquistado por Morada Haute Furniture: La verdad es que estamos muy agradecidos, la gente ha sido muy receptiva porque una de las cosas que para nosotros era muy importante era marcar diferencia, poder ofrecer algo que no se pareciera a más nadie y que no oliera como nadie, ni se sintiera como más nadie. Y una de las cosas que más me fascina cuando la gente entra a la tienda es cuando expresan: “¡Wow, qué alivio! ¡Qué diferente!”, O “Esto sí es diferente”, y por qué no, no somos todos blanco como Miami, con cromado, es decir, en Miami cada quien tiene como un cookie cutter, un estilo, todo es igualito, todo el mundo viste lo mismo, entonces las casas terminan siendo lo mismo. En Morada Haute Furniture, la diferencia que nosotros queremos marcar definitivamente es entender quién es la persona para que la que estamos diseñando, la que está comprando el mueble, cada quien tiene una manera de vestir, una manera de ser. Tú te sientas con nosotros y nosotros te podemos diseñar lo que desees, hacer un bosquejo contigo ahora y yo puedo lograr hacer un mueble que se parezca a ti, al que tú quieres.

Foto: Morada Haute Furniture
Foto: Morada Haute Furniture

Lujo y exclusividad parecen ser referentes esenciales en lo que refiere al diseño conceptual y la filosofía que profesa esta innovadora firma mobiliaria, la estética de Morada alberga un insondable paisaje que se mide en la reflexión contemporánea y el carácter auténtico que parece haberse extraviado en el atisbo de la modernidad: Esto es lo que todas las grandes marcas de lujo hacen. Por supuesto, también como bien trabajamos en este mundo estamos muy al tanto de lo que está pasando afuera, vamos todos los años a Milán a la Feria del Mueble, que es donde se lanzan todas las colecciones internacionales de las grandes casas de muebles todos los años y ellos, de alguna forma, marcan la tendencia de cuáles son los colores, cuáles son los materiales, cuál es más o menos el estilo de lo que se está usando. De alguna forma, todo se parece, es igual que el fashion, cuando vas y ves algo en los desfiles de moda, entonces empiezan todos con faldas largas, todos con el mismo estilo o los flecos, como tenemos en nuestra TAGLIA que es una de nuestras sillas, si ves también esa conexión con luxury la tenemos marcada con Italia justamente por eso, las hebillas y los detalles que hemos incorporado a los muebles para dar ese toque extra.

El retorno a casa es siempre un deseo que vuelve una y otra vez sobre el artista, la necesidad de reencontrarse con lo cercano, lo que de una forma u otra nos pertenece resulta una voz irrevocable que termina siempre por seducirnos. Para Fernan Hernández exhibir el trabajo de Morada Haute Furniture en Caracas, su ciudad, deviene en una especie de añoranza cumplida: Por supuesto, cómo no, cómo no traer a mi cuna lo que estamos haciendo afuera. Yo viví muchos años acá, casi toda mi vida transcurrió aquí, y tuve tiendas de muebles acá, y tuve mi propia firma donde fabricaba. Al mismo tiempo también la posibilidad que tenemos hoy en día de fabricar con la mejor gente del mundo es increíble, es como un sueño hecho realidad para mí. No hay nada mejor que la fabricación de Italia, lo que ya hemos conversado.

“Yo creo que todavía queda gente con sensibilidad que ha sabido rescatar esas cosas a pesar del caos arquitectónico, pero ese caos ocurre en todas las ciudades que crecen desorganizadamente”Fernan Hernández

The TAGLIA. Foto: Morada Haute Furniture
The TAGLIA. Foto: Morada Haute Furniture

En LUSTER Magazine nos sentimos atraídos hacia estas valiosas iniciativas que alcanzan no solo a romper el molde de lo establecido, sino que además logran crear tendencias que no se quedan en la superficie sino que permanecen en un continuo viaje de exploración, que permite que maravillosas marcas como Morada Haute Furniture se traduzcan en vanguardia, maestría y evolución. Fernan Hernández es sin duda, un admirable visionario que bien ha sabido guiar su musa hacia destinos infinitos y resultados alucinantes, por lo que sus creativos diseños llevan el sello venezolano a nuevas alturas.

web morada-furniture.com

facebook moradafurniture

instagram @moradafurniture

 

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Andrea Omaña García

Andrea Omaña García

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27. Narradora en deformación. Cine dependiente. Caracas, mi delirio. Todavía me gusta leer. Letras UCV.

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