Muga: tradición y entrega

Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com

Abrigados por el clima privilegiado de La Rioja, los vinos de Muga esconden un minucioso proceso cuya alquimia radica en la tradición

Sostener una botella de Muga es sostener un universo gustativo meticulosamente construido bajo una constante: la tradición. Desde el momento temprano en el que se reciben en la bodega hasta las últimas fases de clarificación y embotellado, las uvas –únicas por las características geológicas y climáticas de sus viñedos– son el objeto preciado en una serie de procedimientos ancestrales que garantizan la autenticidad de cada producto. Cada racimo, clasificado en función de su calidad, es analizado en principio para conocer ciertos parámetros como el grado, la acidez, el color y el estado fitosanitario. En el caso particular de sus vinos Aro, Torre Muga y Prado Enea, el largo proceso inicia un poco antes, durante la vendimia. En ese momento, las uvas son dispuestas en cajas de 20 kilos para conservar su perfecto estado durante su traslado a las bodegas.

Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com

Lo que sigue en el itinerario es la fermentación. Las bayas seleccionadas van a la sala correspondiente en la que el azúcar de cada uva se transformará, mediante un lento proceso natural, en alcohol. Muga fabrica sus propias barricas con el mejor roble tratado por un maestro cubero y tres toneleros exclusivos de sus bodegas, los cuales son responsables de conceder el don del sabor a sus vinos gracias a un fino trabajo de tratamiento de la madera escogida. Cada variedad, entonces, supondrá una fase en estos toneles. Además de la fermentación, estas barricas son usadas también para los procesos de crianza (de 24 a 36 meses) y almacenaje.

Podría interesarle  La uva de Alma Negra
Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com

Luego del proceso de crianza se eliminará una gran parte de las impurezas al pasar el vino a otras barricas vacías. En este breve proceso, llamado trasiega por gravedad, el vino también se oxigena. Para el caso del vino tinto, se recurre a un último proceso, el de clarificación. En él se añaden claras de huevo fresco al vino para que sean estas las responsables de arrastrar consigo el resto de las impurezas. Una vez que las botellas se marchan, las impurezas resultantes formarán parte del compost que servirá de abono a los cultivos.

Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com

Muga dispone de cinco viñedos en los que se procesan seis variedades de uvas autóctonas: Tempranillo, Garnacha, Mazuelo, Graciano, Viura y Malvasía. En sus espacios, además, destaca Torre Muga, una propuesta de enoturismo que cuenta con vinoteca, wine bar, aula de catas, salas audiovisuales y un comedor con la mejor cocina riojana para degustar.

Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com
Foto: bodegasmuga.com

web bodegasmuga.com

facebook Bodegas MUGA – Haro, La Rioja

twitter @bodegasmuga

instagram @bodegasmuga

Comentarios

Comentarios

José Vicente Henríquez

José Vicente Henríquez

Editorial Manager

Curioso. Testarudo. Encantador.

No Comments Yet

Comments are closed

 

Un gabinete de curiosidades hecho en Latinoamérica con carácter global.

FOLLOW US ON