Sense8: lo subversivo del amor

Foto: vox.com

Un manifiesto sobre el poder espiritual, sobre el dolor y la tragedia

En 1999, las hermanas Wachowski renovaron el género de ciencia ficción con una de los experimentos visuales y argumentales más arriesgados de la historia del cine: The Matrix, un film que se transformó de inmediato en una referencia fílmica obligatoria y, además, en algo mucho más sustancioso que una osadía comercial. Casi veinte años después, las Wachowski repiten su fórmula en una propuesta tan temeraria como conmovedora: la serie Sense8 de la cadena Netflix es una extraña combinación de acción y aventura con tintes románticos que desconcierta por su ritmo y osadía narrativa. Una visión sobre las relaciones humanas a mitad de camino entre lo místico y lo fantástico que triunfa por su sinceridad y capacidad para asombrar. Disparatada, por momentos insólita, pero siempre emocional, la serie es una mirada original sobre la complejidad de la identidad humana. No obstante, se trata también de una interpretación que peca de superficial cuando intenta profundizar en los tópicos más duros que intenta analizar. Entre ambas cosas Sense8 medita sobre la noción de la identidad del ser humano y su trascendencia con una honestidad que supera sus momentos más bajos.

Leer también  Ruinart + Erwin Olaf: el rostro y rastro de las Crayères
Foto: 20minutos.es
Foto: 20minutos.es

Una visión tópica que la serie manejó en su primera temporada con mano firme y que elaboró sin tomar en cuenta la verosimilitud, basando su impacto en la riqueza de sus personajes y su circunstancia, lo que la convirtió en un alegato más que una estructura coherente. El argumento analizó las implicaciones del amor, la lealtad, el odio y el temor en un contexto fantástico que por momentos resulta blando y frágil, pero que aún convenció por su sensibilidad y convirtió al show en un suceso inmediato y, luego, en motivo culto. Sense8 triunfó por no atenerse a análisis sencillos ni tampoco inmediatos. Capítulo a capítulo demostró el poder de un argumento en el que la Ciencia Ficción se mezcla con la lágrima fácil y el asombro dando como resultado una combinación ideal.

Foto: mouse.latercera.com

Para su segunda temporada, las Wachowski apuestan a redoblar la fórmula para crear una propuesta más cosmopolita, visualmente atractiva y misteriosa. El resultado es un viaje de autodescubrimiento y liberación que supera con creces a la temporada anterior y que encuentra por fin el tono justo entre lo edulcorado y cierto optimismo ideal que resulta casi refrescante. La interconectividad entre personajes se convierte en un lenguaje en sí mismo: una alegoría ingeniosa que borra y reestructura los bordes de la realidad. Para una nueva aventura a través de cinco continentes, el guión supera los clichés culturales que tanto se le criticaron en la temporada pasada y construye una visión Universal sobre el amor, la piedad y el perdón de enorme sutileza.

Leer también  Frida Kahlo + Assouline: Fashion as the Art of Being
Foto: filasiete.com

Pero más allá de todo, las Wachowski insisten — de nuevo — en subvertir el orden de las cosas: esta vez lo hacen desde un optimismo inocente que convierte a Sense8 no sólo en una poderosa metáfora sobre la conciencia colectiva sino también en algo tan simple como una celebración al amor. Con esa fórmula romántica y en apariencia ‘cursi’, la serie se enfrenta sin medias al cinismo de nuestra época. Y lo hace a través de un ingenuo acto de rebeldía sin medias tintas que nos roba secretamente una sonrisa.

 Ficha técnica:

Título original: Sense8 (TV Series)
Año: 2015
Duración: 60 min.
País: Estados Unidos
Director: Lilly Wachowski,  Lana Wachowski,  Hermanas Wachowski,  J. Michael Straczynski, Tom Tykwer,  James McTeigue,  Dan Glass
Guion: Lilly Wachowski, Lana Wachowski, Hermanas Wachowski, J. Michael Straczynski
Música: Johnny Klimek
Fotografía: Danny Ruhlmann, John Toll
Reparto: Jamie Clayton,  Naveen Andrews,  Miguel Ángel Silvestre,  Brian J. Smith, Terrence Mann,  Daryl Hannah,  Tuppence Middleton,  Doona Bae, Freema Agyeman,  Alfonso Herrera,  Tina Desai,  Aml Ameen,  Max Riemelt, Erendira Ibarra,  Raúl Méndez,  Adam Shapiro,  Ness Bautista,  Joe Pantoliano, Nicôle Lecky,  Naveen Andrews,  Sara Sohn,  Anupam Kher,  Ari Brickman, Irene Azuela,  Arnoldo Picazzo
Productora: Georgeville Television / Studio JMS / Netflix

Leer también  Gucci + Idea Books: epifanías fotográficas

Comentarios

Comentarios

Aglaia Berlutti

Aglaia Berlutti

Bruja por nacimiento, fotógrafa por decisión, escritora por pasión, desobediente por afición. #Geek y amante de la cultura popular.

No Comments Yet

Comments are closed

 

Un gabinete de curiosidades hecho en Latinoamérica con carácter global.

FOLLOW US ON