The Last Key: una torpe historia de terror

Foto: bloody-disgusting.com

Un juego de espejos poco hábil que se transforma en un evidente retroceso en una época de particular esplendor del cine de terror

Durante la última década, el cine de género ha disfrutado de un apreciable revival que ha convertido a este género minoritario en un fenómeno de masas y, además, en un tipo de cine experimental que llevó el concepto de terror a una nueva dimensión. Desde films de extraordinaria solidez como The Conjuring (2013) e It Follows (2014) hasta experimentos argumentales como Get Out (2017) y exitosas adaptaciones como It (2017) el miedo cinematográfico sufrió una evolución que le llegó a una nueva profundidad de planteamiento. Por ese motivo, desconciertan los fallos argumentales y de puesta escena del más reciente capítulo de la saga Insidious, titulada The Last Key (2018) y dirigida por Adam Robitel. La película (que intenta completar la historia previa de las anteriores entregas, sin lograrlo) carece de brillo e ingenio para formular la perspectiva sobre el terror de la franquicia. Al contrario, lejos de la inteligente percepción sobre el miedo y la vulnerabilidad que James Wag imprimió a la original, The Last Key resume una serie de clichés previsibles en la búsqueda del sobresalto que resulta tan poco efectiva como torpe.

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Foto: insidiousmovie.com
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La revisión que hace The Last Key sobre el terror vistoso y grotesco planteado por James Wag al inicio de la franquicia, carece de verdadera sustancia. Incluso carece de la crueldad implícita y siniestra que le brindó su visión original. Luego de un prólogo excesivamente largo –aunque bien ejecutado– la película pierde fuerza en favor de una sucesión de clichés innecesarios. De una primera media hora construida a través de una correcta atmósfera y una elucubración de notable profundidad sobre las raíces del miedo, la película se convierte en una narración burda y plana sin sorpresas y mucho menos, profundidad narrativa. El director Adam Robitel parece tener problemas para sostener el diálogo entre lo que el film pretende insinuar –esa notoria reflexión sobre lo terrorífico como herencia cultural– y algo mucho menos complejo basado en una sucesión de escenas insustanciales y carentes de cualquier brillo argumental. Incluso la transición histórica –la película pasa de una pulida recreación de los años ’50 a la actualidad perdiendo, en el trayecto, belleza y elocuencia–  se convierte en un golpe de efecto menor que Robitel es incapaz de sostener en un ritmo coherente.

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Foto: insidiousmovie.com

Concebida como la secuela de una precuela  – la saga Insidious goza de un orden disruptivo que no afecta su coherencia –  The Last Key tiene una evidente intención de completar los hilos narrativos descuidados o incompletos de las entregas anteriores. Pero no lo logra cuando la trama entera es una mezcla de una historia de terror común y una revisión de los principales elementos que llevaron a la franquicia al éxito comercial. En realidad, The Last Key es una mirada complaciente sobre la idea del terror que Wag concibió para su obra más personal. No es casual que la primera media hora de la película, nos muestre la historia de fondo de Elise (encarnada por la actriz Lin Shaye) y que sea a través de la figura de la médium que la noción sobre el terror se manifieste de manera más poderosa e íntima. Pero cuando Robitel intenta que la historia sea mucho más tópica, la narración entera pierde el brillo siniestro que la había sostenido hasta entonces.

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The Last Key desperdicia todo tipo de oportunidades de remontar el bache de argumento que la condena a una simplicidad preocupante, concentrando sus esfuerzos en todo tipo de violencia sangrienta y muy poco original. Al final, la película carece de todo interés y desmerece no sólo la historia reciente del cine de terror sino también, la que sostiene a la franquicia. Una lamentable decepción para una saga que hasta ahora se distinguió por llevar el concepto del miedo — y lo que nos aterroriza — a una insólita y macabra dimensión.

Ficha técnica:

Título original: Insidious: The Last Key
Año: 2018
Duración: 103 min.
País: Estados Unidos
Dirección: Adam Robitel
Guion: Leigh Whannell
Música: Joseph Bishara
Fotografía: Toby Oliver
Reparto: Lin Shaye,  Angus Sampson,  Leigh Whannell,  Josh Stewart,  Caitlin Gerard, Bruce Davison,  Kirk Acevedo,  Javier Botet,  Spencer Locke,  Tessa Ferrer, Ava Kolker,  Marcus Henderson
Productora: Blumhouse Productions / Entertainment One / LStar Capital / Stage 6 Films
Género: Terror | Sobrenatural. Fantasmas. Secuela

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Aglaia Berlutti

Aglaia Berlutti

Bruja por nacimiento, fotógrafa por decisión, escritora por pasión, desobediente por afición. #Geek y amante de la cultura popular.

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